Esta pandemia nos ha enseñado que el aislamiento físico es muy importante para que podamos frenar el número de contagios entre la población, muy especialmente entre las personas mayores, que son un colectivo extremadamente vulnerable. Pero la evidencia científica muestra que el aislamiento social y la soledad tienen importantes repercusiones en la salud y en la calidad de vida de la población española. Debido al trabajo que venimos desarrollando en residencias de personas mayores y centros de día para proteger su salud, somos testigos de que esta situación de aislamiento les afecta en mucha mayor medida. Para las personas mayores, la mayor vulnerabilidad a enfermedades, el perder contacto con familiares y amigos, el no poder despedirse de los que se han ido, unido a la incertidumbre de no saber hasta cuándo va a durar esto, hacen mella en su salud física y mental. |
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